Bomberos en Valparaiso

Hacía la medianoche del 15 de Diciembre del año 1850, en una cigarrería “de la calle Cruz de Reyes”, estalló un incendio que se propagó rápidamente a las casas colindantes.  Los alarmados vecinos trataron de contener el fuego apelando a los muy escasos elementos disponibles.  El propio Intendente, don Manuel Blanco Encalada – Almirante., participó personalmente en las tareas de salvamento, mientras el fuego saltaba de una calle a otra, arrasando bodegas, casas y rancherías.  La ayuda de las bombas y la tripulación de dos barcos de guerra, uno francés y otro inglés, surtos en la bahía, se sumaron a los esfuerzos de los moradores y  del Cuerpo de Civismo, especie de conscripción militar de la época.  Al amanecer, el fuego pareció declinar una vez destruidas las viviendas y los enseres de decenas de familias.  El día siguiente se trabajó intensamente hasta terminar de sofocar el siniestro.  Sin embargo en la noche, cuando los exhaustos combatientes se habían retirado, el fuego reapareció, repitiéndose las angustias y trabajos de la noche anterior.

La tragedia que, medida en sólidos pesos de la época, arrojó la mareante suma de $ 200.000.-, dejó abundantes lecciones que el sentido práctico y ejecutivo de los porteños transformó en soluciones originales.  La ciudad era un emporio mercantil manejado por una abrumadora mayoría de extranjeros llegados hasta ahí con el firme propósito de prosperar en una nación que recién se abría al comercio mundial.  Si bien el aspecto general del “plano o parte llana de la ciudad tiene un cierto are de británico, no son menores los aportes hechos a la ciudad por los alemanes, franceses, españoles, italianos, norte y sudamericanos, etc.  Las autoridades de gobierno, por su parte, habían valorizado tempranamente la importancia estratégica del Valparaíso.  El gobierno de don. José Joaquín Prieto, con la creación de los Almacenes Fiscales, había contribuido a hacer de ese puerto el de mayor importancia en todo el litoral americano en la cuenca del Pacifico.  Antes de la apertura del Canal de Panamá, la recalada en Valparaíso se tornó en obligada para las naves en rutas interoceánicas.  Todo este inusitado despertar económico, sin embargo quedaba totalmente desprotegida frente a los siniestros por fuego u otras calamidades.  El terreno esta muy bien preparado para que naciera ahí una idea que el tiempo demostraría ser eficaz y duradera.

Es justo reconocer que el germen de la fundación de la Institución lo arrojó el diario "EL MERCURIO”, de Valparaíso, en su edición del día siguiente al incendio del 15 de Diciembre del año 1850, en la cigarrería de Carmen Olivos, en la calle Cruz de Reyes.

Cumplidos los trabajos, para los que habían sido organizadas las Comisiones, se decidió efectuar una reunión General de los Bomberos Voluntarios, en la tarde del 30 de Abril del año 1851, en el Teatro de la Victoria.  Tal evento fue de la mayor trascendencia por los acuerdos que se tomaron, donde las Comisiones dieron cuenta de sus misiones ya cumplidas, aportándose, a continuación nuevos proyectos a cumplir.

El día 4 de Junio del año 1851, los bomberos se reunieron nuevamente en el Teatro de la Victoria, para analizar cada uno de los artículos de la Ley Fundamental o Acta Orgánica, la que fue aprobada sin la menor variación.  Fue su última Reunión General, efectuada antes de la fecha de Fundación de la Asociación Contra Incendios de Valparaíso, la que nació oficialmente e 30 de Junio del año 1851.

Actualizado (Domingo, 27 de Junio de 2010 12:30)